lunes, 2 de enero de 2017

La autodefensa...de dónde viene?

Feliz Navidad a todos!

Una vez por aqui alguien me preguntó porque si habia " arreglado" ja que por ahora no he vuelto a ir un solo comentario sobre mi olor lo de mi BH, por que no era feliz. Después de 19 años conviviendo segundo a segundo con la BH, en estado de constante humillación practicamente como manera de vivir, 13 años de no conocer absolutamente nada de la vida, concretamente desde los 3 hasta los 18 años sin hablar ( cuando lo hacia se reian de mi porque confundia palabras i cambiaba letras, ademas de no mover bien la mandibula), creciendo con la completa convencion como el que nace con la completa convención que el zumo se bebe con un vaso, que yo era para el mundo un monstruo maloliente. Asi hasta topar con este maraviloso grupo tras muchas, muchisimos debates, amigos, no tan amigos, pruebas i mas pruebas que si clindamicinas, clorofilas, cebollas, naranjas, ajos, etc, hasta dar con un tratamiento que ha hecho que durante CINCO MESES no han hablado sobre ni el mio ni el de ninguna parte ( lo admito, aun no me lo creo, pero supongo que no debe oler) después de 28 años, 28... alguien sabe lo que son 28 AÑOS? No haber oido ningún comentario... i te traten como uno normal... pues no, no da tan deprisa la felicidad.

Una vez, en una pelicula preciosa un hombre negro cometió un crimen inocente por su edad ( apenas tenia 16 años) pero lo enviaon a la carcel. Ahí pasó hasta los 59 años. No paso un solo dia, ni uno solo, que no deseara salir de ahi, ahi donde no tan solo le recordaban cada dia su crimen realizado por inocencia, si no tambien que era escoria, basura, que tan solo servia para lamer el barro de los tejados del cuartel. I asi se lo hacian hacer. I asi con un férreo régimen vivió hasta que un dia se acostumbró

Si, se acostumbró. " Estas paredes son asi: primero te hacen llorar, luego te resignan, luego te acostumbras, luego aprendes a vivir asi, luego te institunionalizas...i ja no puedes vivir de otra manera"

A los 59 años le dieron la libertad. El sueño que andaba buscando toda su vida. Subió por primera vez en su vida en un autobús i vió por primera vez coches.

Tras su salida trabajó en un supermercado. Cada cinco horas se paraba al jefe de departamento. Este estaba cansado de repetirle lo mismo cada cinco horas " Jes, no hace fatla que para ir al baño me pidas permiso. Si tienes ganas, ves tu solo i punto. Eres libre" Si, pero no es tan facil para una persona que tiene automatizado, tatuado a base de golpes, puñetazos i lametazos de barro, institucionalizado, que si quiere ir al baño primero pida permiso a su jefe porque es escoria i como escoria tiene que pedir permiso. No, era libre, peró aún no lo era. Eso aparte de no comprender nada de lo que ocurria a su alrededor i que de no ser porque su jefe sabia que acababa de salir de la carcel, era un bicho raro. Tan solo estaba institucionalizado para la opresión.

La pelicula explica que otro paso de los 16 hasta los 98 años en las mismas condiciones. El bibliotecario de la carcel, un hombre culto, alguien importante. Cuando le dieron la libertad queria cometer un crimen para que lo volvieran a meter. Al salir vió lo mismo que vió el hombre de color, trabajó en el mismo supermercado y también pedia permiso para ir al baño. Se suicidó, aquello no era su mundo.

Trabajando en el supermercado, el hombre de color decidió dejar a toda la gente que queria conocerle, no porque n fueran buenos con él si no porque no llegarian a entenderse. Habian crecido en "culturas" y con maneras muy diferentes, i eso no se cambia ni en años. Si se puede, pero se necesita mucha paciencia que tú si puedes tener, pero los demás no.

El hombre de color se fue a vivir cerca del mar. conoció a un hombre que también habia coincidido en la carcel i montaron entre los dos una barca

Una vez alguien me preguntó porque, habiendo curado mi BH, aun no era feliz. Si soi feliz, pero estoi institucionalizada. Acostumbrada a base de golpes, humillaciones de "guarra, lavate eres una irrespetuosa, como quieres que te respetemos si eres escoria social, sucia, maloliente, puta, guarra, asquerosa, vomitiva, culo de mono, no se te puede mirar de lo fea que eres, LAVATEEEEEEEEEEE por que no te lavas, no sabes como funciona la ducha? ni que se extinguieran todas las mujeres del mundo me iria contigo, antes que se exting todo, babosa cerda orinante!!!!!!!!!" i otras cosas tanto alumnos como profesores desde los 3 a los 18 años

Ahora cuando lo explico a alguien me contesta: " en serio por eso se reian de ti? Por esa tonteria? No estaras exagerando? Como dices que se dice? Bromhidroque? Pues mi mujer huele asi, incluso despues de ducharse, i no paso por nada de eso...jajjajjajajja, boba, tonterias, aburrida, repetitiva, estupida, no me extraña que pasen de ti"

Eso duele. Mucho. He tenido una crisis de ansiedad después de oir eso. " Ahora porque lloras? Ahora porque gritas? Ahora porque gimes?" Nadie me hace caso. Sigo llorando, gritando, gimiendo. " Es que he hecho algo que no tenia que hacer?"

Siento haberme comparado con el protagonista de la pelicula. Nuestros casos son totalmente opuestos...pero en realidad si hay algo en común. Común como a todos nosotros

Soi feliz. Aun no puedo dejar de tener miedo, de dejar de ser escoria, de dejar de estar institucionalizada. Espero que vosotros no lo esteis asi. Curaros

sábado, 31 de diciembre de 2016

jueves, 29 de diciembre de 2016

Pensamientos

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La niebla mental o la desesperante incapacidad para concentrarnos

La niebla mental es muy común en las personas que padecen fibromialgia; también es frecuente cuando estamos sometidos a un estrés elevado. Nos falta la energía y nuestra mente queda suspendida en una dimensión opaca, lejana y extraña

Tú eliges el sentido que quieres para la Navidad

Las calles llevan días llenas de adornos, los escaparates tienen árboles, telas y luces que nos recuerdan las fechas que marca el calendario. Los villancicos marcan el compás de las compras y las bolsas empiezan a pasear por las calles.

El daño

UN mal psicólogo puede hacerte mucho daño

A veces confiamos casi ciegamente en un profesional de la salud. Daniel Goldstein dice en este caso que “la psicología es un manual para tu propia mente”. Pero, ¿qué sucede si caemos en manos de un mal psicólogo? ¿En que podemos diferenciar?

Heridas abiertas

Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas

Es una de las emociones que prácticamente todos hemos experimentado, pero de la que menos hablamos, es el deseo de venganza. Cuando nos hacen daño a nosotros o a nuestros seres queridos, siendo víctimas de una gran humillación, en la vida

Indecisión

Personas que viven en una indecisión permanente

"Hago lo que hago porque es lo que tengo que hacer". Tal vez has escuchado esta frase en diferentes ocasiones y lo cierto es que enuncia uno de los motivos más poderosos, el deber, con el que nos armamos.

La desconexión interior y sus consecuencias: una "salida" a una situación larga de acoso con sus efectos en adultos

La desconexión interior, cuando descuidamos nuestras emociones

La desconexión interior es un mecanismo de defensa que muchos suelen practicar. Es elegir no sentir para no sufrir, es “enfriar” el corazón para proteger el alma de nuevos fracasos, de nuevas decepciones y heridas que no cicatrizan. Ahora bien, esta estrategia lo que va a conseguir en realidad es alejarnos de una participación saludable de la vida.

Analicemos por un momento qué finalidad tienen nuestras emociones. Cada vez que se activan en el cerebro ejercen una reacción en todo nuestro ser. La repugnancia, por ejemplo, nos aleja de algo o alguien. El cariño, la ilusión, el afecto o la pasión nos conectan y nos inyectan todo un torrente de dinámicas con las cuales, ser más energéticos o creativos que nunca.

“No amar por temor a sufrir es como no vivir por temor a morir” 

-Ernesto Mallo-

Sin embargo, quien piense que las emociones negativas no tienen ningún fin o que su único propósito es traernos la infelicidad se equivoca. En realidad, son ellas las que han permitido que el ser humano se adapte, aprenda y avance a lo largo de su evolución y su ciclo vital. El miedo o la angustia son mecanismos de supervivencia, son señales de alarma que debemos saber interpretar para poder traducirlas en respuestas adaptativas que garanticen nuestra integridad.

Desde la neurociencia, y a través de libros tan interesantes como “A new view of pain as a homeostatic emotion” (Una nueva visión del dolor como principio de la emoción homeostática), se nos explica algo muy revelador: el hombre moderno experimenta mucho miedo. A pesar de carecer de depredadoresexternos o de peligros físicos concretos, el temor de este mundo avanzado es mucho más profundo y laberíntico.

Hablamos de los temores internos, de esos demonios personales que nos paralizan, que nos quitan el aire y que tienen, sin duda, múltiples orígenes. Ante nuestra incapacidad para gestionarlos, a menudo, optamos sencillamente por aplicar el síndrome de desconexión emocional.

Te proponemos reflexionar sobre este concepto que, tal vez, te sea ya muy conocido.

Inicio

La desconexión interior, cuando descuidamos nuestras emociones

 

Personas que viven en una indecisión permanente

 

El círculo (in)finito del miedo

 

Una persona que quiere venganza guarda sus heridas abiertas

 

Un mal psicólogo puede hacerte mucho daño

El síndrome de desconexión interior: un mecanismo de defensa demasiado común

Imaginemos por un momento a una persona ficticia con un nombre cualquiera: Miguel. Este joven cuenta ya con un pasado afectivo surtido numerosos fracasos. Su nivel de decepción es tan profundo que ha iniciado una nueva etapa en su vida donde reduce su grado de compromiso emocional a la mínima expresión. No quiere volver a sufrir ni experimentar más desilusiones, más desengaños.

Sus mecanismos de defensa para lograr este objetivo son muy afinados: ha iniciado una compleja disociación entre pensamientos y emociones hasta el punto de “intelectualizar” cualquier hecho. De este modo, protege su aislamiento emocional en todo momento con razonamientos como el siguiente: “Soy feliz estando solo, pienso que el amor es una pérdida de tiempo y algo que frena mi futuro profesional”.

Miguel ha desarrollado lo que se conoce como síndrome de desconexión interior para dejar a un lado los desencantos del pasado, procurando  así que no vuelvan a repetirse. No obstante, y aquí llega el dato más revelador: además de poner muros a una participación saludable de la vida, lo que está consiguiendo nuestro protagonista es hundirse en el mismo vacío emocional del que deseaba protegerse.

Los efectos de la desconexión emocional

Si para Miguel amar es sufrir, cerrar las puertas al amor supone a menudo trasladar ese mismo sufrimiento a todos los ámbitos de su vida. La desconexión emocional es un virus implacable que avanza despacio conquistando múltiples territorios. Porque la persona que lo experimenta deja de registrar internamente el cariño y el afecto como algo significativo.

Al poco, emergerá la sibilina frustración, la afilada amargura, el implacable mal humor y ese malestar emocional que tarde o temprano, se traduce en dolor físico, en insomnio, en diversas enfermedades y cómo no, en la sombra de una depresión.

Vivir conectado a nuestras emociones: un salvavidas cotidiano

Hablábamos al inicio del peso de las emociones negativas en nuestra vida. Las definíamos como mecanismos de supervivencia; sin embargo, como hemos podido ver en el ejemplo anterior, muchos de nosotros en lugar de atenderlas y entenderlas, las colocamos en el ancla de nuestros barcos mentales para sumergirlas en el vacío de la indiferencia. Del olvido.

“Si no hubieras sufrido como lo has hecho, no tendrías profundidad como ser humano, ni humildad ni compasión” 

-Eckhart Tolle-

Elegir no sentir para no sufrir no tiene sentido. No lo tiene porque el ser humano, por mucho que nos digan, no es una entidad racional ni un ordenador. Somos un cúmulo de fabulosas emociones que nos guían y que nos dan la vida para conectar los unos con los otros, para aprender después de las caídas, para llorar las penas, reír la felicidady avanzar con el rostro alto tras sortear esos peligros de los cuales, hemos obtenido una lección.

Desde la neurociencia nos recuerdan que la desconexión interior que nace de un conjunto de emociones negativas no es útil ni saludable. Las emociones negativas, como el miedo o el disgusto, tienen un propósito y dan forma a algo que los científicos definen como “impulso homeostático”. El ser humano está diseñado para actuar, no para quedar aislado en sus islas de insatisfacción. 

Cuando nuestro equilibrio interior se ve perturbado, una buena idea es aunar energías, ser creativos,valientes para recuperar esa homeostasis interna; así alcanzaremos esa plenitud emocional o ese punto perfecto donde nada duele y nada se echa falta. Permitámonos “sentir” de nuevo para conectar primero con nosotros mismos y después atrevernos a establecer contacto con quienes nos rodean.

Al fin y al cabo, nuestro cerebro es una maravillosa entidad social y emocional que necesita de los demás para estar bien, para estar en paz y en necesitado equilibrio.Cuidemos  entonces de nuestras emociones.

Valeria Sabater